*Jornada 04. 2EAE* Visita a la Casa Chueca

La cuarta jornada de Arquitectura Expandida se desarrolló coordinada con nuestros amigos de Hábitat sin fronteras, cuyo representante Felipe González dirigió la visita hacia el proyecto que están realizando en lo que llaman «La Casa Chueca».

Quedamos a las 8:00 am, Diego de TXP, Felipe de Hábitat sin Fronteras y 3 representantes de «Inteligencias colectivas», en la calle 76 con la séptima de Bogotá con la intención de coger el coche de Felipe y emprender el recorrido.

Durante el primer tramo del recorrido, saliendo de la ciudad, Felipe completa la explicación del proyecto que había comenzado en el centro cultural a 6 manos la primera jornada del encuentro, mientras, el paisaje periférico de Bogota va perdiendo altura y se combinan zonas comerciales y grandes superficies residenciales con parqueaderos. La peculiaridad del paisaje se transforma simétricamente, a la vez que se va saliendo de la ciudad entramos en zonas mucho más húmedas y con vegetación muchísimo más exuberante. A mitad de camino, en lo alto de un cerro, paramos en el pueblecito de Vino, que atraviesa la carretera, para desayunar. Recomendamos con gran efusión los pasteles de pollo caseros que sirven en uno de los locales. Para beber, al gusto del consumidor, desde agua sin gas hasta jugo de pera embotellado o incluso un par de cafés seguidos.

Después del momento energizante, el coche se convirtió en un espacio más del encuentro, cristalizó uno de los sucesos más bonitos de la jornada, en el que tanto Felipe, como Diego y nosotros, destripamos nuestra realidad profesional y comentamos nuestros planes y proyectos a corto y medio plazo. Cada vez con más confianza y afinidad, veíamos como seguía transformándose el paisaje, al ritmo que bajábamos de altura; ahora calor y ventanillas bajadas, estábamos por fin en el trópico, que se localiza si la memoria no nos falla a una hora de Bogotá. Pasamos «La Vega» y llegamos después de varias curvas a la localidad de Nocaima.

Nuestra siguiente parada por supuesto fue «La casa chueca», una vivienda en el margen derecho de la carretera, que comparte lote con dos o tres precarias construcciones más. Rodeada por un paisaje de vergel tropical, cerca de montañas verdes y plantas de hojas gigantes. A la entrada, una vivienda completamente inclinada, que el colectivo que nos la enseñaba había apeado con estructura de guadua para impedir su desplome. Luis Antonio González, su propietario, nos contó el miedo a que cualquier día se pudiera caer, y como, todos los días de lluvia el miedo a que se acelerara el colapso era acuciante. La construcción presenta un juego de texturas y estructuras torcidas en una composición sorprenderte a la vez que dramática.

A unos 10 metros de la torcida residencia, encontramos la primera parte del proyecto de Hábitat sin fronteras. Felipe nos comentó como tienen planeado trabajar en el lote,ayudando durante los próximos años, no solo a Antonio sino al resto de los propietarios, con la construcción de distintas residencias y de un baño seco. Escuchamos con especial interés el proceso de seguimiento de cada una de las piezas que van a construir. El sistema de gestión de la nueva vivienda es una de las cosas más interesantes, realizado a través del intercambio de casa por guadua, por el que cada uno a cambio de la construcción de las nuevas residencias, sembrarán y cuidarán guadua, que se segará para utilizarla en otros proyectos similares.

Nos fijamos en la construcción en sí, que descansa sobre una losa de hormigón apoyada en la estructura de guadua, cimentada superficialmente a través de «zapatas neumáticas». La casa con estructura de guadua se construyó en 4 fines de semana, con la colaboración de un grupo de voluntarios que participaron a cambio de aprender a construir con este material. Para el cerramiento se utilizaron puertas recicladas y policarbonato azul minionda. Son muchos los detalles interesantes que se pueden comentar sobre la casa, lo haremos pormenorizadamente en un post específico como inteligencia colectiva, tanto sobre la casa como sobre su sistema de gestión.

Os dejamos de todas formas, con una imagen del cliente, el señor Luis Antonio y uno de los arquitectos, Felipe González, que tomamos mientras comentaban sobre el estado de la casa y sobre posibles mejoras a realizar.

Antes de irnos, Felipe nos construyó un souvenir de la casa chueca, con una de las piezas de bambú que estaban almacenadas, cortó y lijó lo que se convirtió en cuatro vasos para guaro, néctar colombiano destinado a brindar por más encuentros, visitas y proyectos como este.
¡Muchas gracias!

Nos fuimos después de un rato, en dirección hacia el río, continuando por el paisaje tropical salpicado de fincas de fin de semana. Cruzamos un puente colgante metálico a punto de caerse y tomamos una cervecita en un puesto cerca. Al salir hacia Bogotá, pasamos por otra de las construcciones que están realizando los compañeros de Felipe en la zona. Un complejo turístico, construido en guadua por mano de obra especializada traída de la zona cafetera y que impartieron un taller a mano de obra de la zona. Os dejamos con alguna foto más de esta segunda obra profesional, y de algunos de sus detalles.

Al terminar esta visita con el almacén de cañas, emprendimos directamente el regreso hacia el centro cultural a 6 manos, donde esa misma tarde en lo que hemos llamado jornada 4 1/2, se realizaría un taller con el resto de colectivos que participaron en el encuentro, para diagnosticar y proponer en que se convertiría la segunda semana del encuentro, seleccionando las posibles actuaciones a acometer.

Para terminar os enseñamos el mapa de inteligencias colectivas, donde hemos incluido el recorrido desde Bogotá hasta la casa chueca, visita recomendable que os invitamos a realizar efusivamente.