La ciudad laboratorio

Una pequeña entrevista a un experto en «tecnologías sociales» que hemos encontrado en la web de uno de los centros de innovación social y digital que seguimos habitualmente, el Citilab de Cornellà (Barcelona), y que aquí compartimos con vosotros.

«Los gobiernos deben liberar los datos de que disponen para que los ciudadanos puedan convertirlos en recursos interesantes»

«Las personas dan forma a las ciudades y las convierten en un gran laboratorio para la experimentación de los medios sociales y digitales»

Dave Harte, inquieto británico interesado por los «new media», es actualmente director del Master en Social Media, nueva titulación desarrollada por la Birmingham City University. Anteriormente lideró para el Ayuntamiento de la ciudad donde vive el proyecto Digital Birmingham, destinado a ampliar la participación de los ciudadanos mediante tecnologías digitales. También ha trabajado como técnico audiovisual, fotógrafo y director de producciones impresas. Harte fue uno de los ponentes de excepción que participaron en el Urban Labs 2009, celebrado en el Citilab-Cornellà del 22 al 24 de octubre pasados.

¿Qué podría pasar si los gobiernos liberaran datos en beneficio de los ciudadanos?
Estamos poniendo presión al gobierno para que «liberen» datos, todo tipo de datos, aunque sean sólo los de la ubicación de cosas en la ciudad. En Birmingham hay mucha información sobre la ubicación de los semáforos, sobre la ubicación de los cubos de basura, todo tipo de información interesante.
Aunque esta información puede parecer muy aburrida, hay muchos ciudadanos francamente activos que entienden como visualizar estos datos y convertirlos en recursos muy interesantes.
Lo que nos parece ver en el Reino Unido es que el gobierno nacional comprende que esto tiene valor y lo que hay que hacer es liberar a los datos y ver lo que se puede crear a partir de ahí. A nivel local esto se ve que es más difícil, pero no imposible. Os doy un ejemplo interesante: el Gobierno liberó unos datos sobre lo que está pasando a nivel local de barrio, datos muy aburridas, contenidas en una hoja de cálculo. Una empresa comenzó a producir diarios con toda esta información: encontraron una manera de utilizar estos datos, creando gráficos y visualizaciones a partir de ellas, y luego producir un diario, que se podía generar a medida para cualquier código postal de una ciudad. Es decir, que se podría imprimir para una veintena de personas. Los datos permiten hacer esto. Esta «colisión» fue interesante entre los medios nuevos, pues los datos frescas acabaron produciendo algo interesante para un medio desfasado.

Nos puedes comentar la experiencia con las «Clínicas de Medios Sociales»
En Birmingham surgió esta idea, un lugar donde los que saben de blogs y la utilización de las herramientas de los medios sociales se reúnen y hablan con los que no les entienden. De hecho, se sientan a su lado al igual que lo harían un médico y un paciente y les enseñan cómo poner en práctica todo esto. La idea es tan simple que creo que se puede aplicar en cualquier lugar. Creo que la dificultad radica en que una vez que «el paciente» ha dejado el ambulatorio, algunas veces no hay ningún seguimiento, puede que veas a 10 pacientes y tal vez sólo uno haya sostenido la actividad durante un período largo de tiempo. Creo que se necesita un método con el que puedas volver a ellos y asegurar que están todavía sosteniendo, de hecho creo que es bastante difícil seguir con actividades de los medios sociales ya que éstas requieren buscando constantemente ideas para escribir si se trata de un blog o bien pensar en cosas para comentar aunque sea en Facebook o Twitter o cualquiera del estilo, al fin y al cabo requiere más esfuerzo del que la gente considera. Creo que la idea de los medios sociales ambulantes se puede utilizar en cualquier lugar, la dificultad estriba en asegurarse de que la gente lo sostenga y en dedicarse a esta forma de comunicación. Hay que puntualizar que es una gran idea y cualquier persona puede hacerlo.

¿Cuál es el conflicto que se percibe entre los productores profesionales de contenidos digitales y los activistas de la Red?
Hablé (en su presentación en el Citilab) de una tensión entre el personal de las empresas que trabaja en producción de webs y elementos de multimedia y las personas de la comunidad de los medios sociales que se ven como activistas, que reparten conocimiento para el bien de la humanidad. Esta tensión existe porque uno está en la práctica profesional y el otro en la práctica de la caridad. Nosotros hemos empezado a ser testigos de esta tensión en Birmingham en algunas de las discusiones que se han seguido, pero no hay tanta diferencia entre estas dos áreas ya que los que (están metidos) en los medios sociales, los que regalan cosas, lo único que consiguen es crear un mercado, crear un interés en las nuevas formas de comunicarse a través de la red. Saben que en regalar tanto reciben a cambio un poco de negocio. Hay un entendimiento que crea ciertas ganas hacia esta forma de trabajar. Es como muchas cosas, si regalas algo, las personas vuelven en una próxima ocasión y lo pagan. Creo que se trata de dos tipos de personas de mentalidad comercial, pero de momento hay una tensión y discusiones fascinantes sobre cuál es la manera adecuada de operar comercialmente en esta área.

¿Qué les diría a los responsables de las políticas urbanas a partir de su experiencia con Digital Birmingham?
Ha habido mucho énfasis en los últimos 10 años de qué manera las ciudades digitales están enfocadas puramente hacia la infraestructura, y en parte los edificios y en parte visualizaciones en 3D, cuando de hecho transpira que las ciudades digitales se centran únicamente en las personas. Las personas dan forma a las ciudades y esto siempre ha sido el caso, veo en las ciudades un grupo emergente de trabajadores digitales que hay que cuidar, apreciar y nutrirse y necesitamos vincular con la investigación y vincularse con las iniciativas de los ayuntamientos y estos trabajadores digitales son visibles. En algunos casos, trabajan en organizaciones y empresas de internet, algunos son activistas en términos de los medios sociales, son ellos que hacen los ambulatorios (de medios sociales), después hay otros con grandes conocimientos que están por descubrir, no están visibles aún, encontrandose en su habitación, o bien personas haciendo otro tipo de trabajo, que tienen una habilidad y conocimiento enorme sin tener conciencia de ello. Una vez que veamos a estos salir y les hacemos salir, tendremos ante nosotros una ciudad digital llena de personas realmente interesantes y excitantes. Lo que tienen las ciudades son grandes poblaciones diversas de diferentes tipos de personas, lo que las convierte en un gran laboratorio para la experimentación de los medios sociales. La razón por la cual hablo de ciudades digitales en lugar de digital o lugares rurales, es porque la ciudad te ofrece algo especial, te ofrece la habilidad junto con los usuarios con los que puedes realizar tu investigación y análisis. Mirando hacia un futuro vemos a las personas como elemento principal, a la multitud, en la comprensión de las personas como un recurso.

vía_ Citilab_Cornellà